Seguridad física en la oficina: la ciberseguridad empieza en la puerta
La seguridad lógica más sofisticada se vuelve inútil si cualquier persona puede entrar a la oficina, sentarse en un ordenador desbloqueado o llevarse un disco duro del servidor. La seguridad física y la digital son inseparables.
Control de acceso físico
- Tarjetas de acceso o PINs únicos: cada persona tiene su propio identificador, no una llave compartida. Así puedes revocar accesos individualmente.
- Registro de accesos: quién entró, cuándo y a qué zona.
- Zonas restringidas: el CPD o sala de servidores debe tener acceso limitado solo al personal autorizado.
- Gestión de visitas: los visitantes acompañados en todo momento, nunca solos en zonas de trabajo.
Buenas prácticas en el puesto de trabajo
- Política de pantalla limpia y escritorio limpio: bloquear el equipo al alejarse, no dejar documentos sensibles sobre la mesa.
- Bloqueo automático: el ordenador debe bloquearse solo tras 3-5 minutos de inactividad.
- Destrucción segura de documentos: trituradora de papel para documentos con información sensible.
- Protectores de pantalla de privacidad: en portátiles usados en espacios públicos o zonas concurridas.
Protección de dispositivos físicos
- Portátiles asegurados con cable Kensington en espacios compartidos.
- Cifrado de disco completo en todos los portátiles (BitLocker, FileVault).
- Política de dispositivos perdidos/robados: notificación inmediata y borrado remoto.
- Desactiva puertos USB innecesarios en equipos con datos sensibles.
La seguridad física y la digital están más conectadas de lo que parece. Blindara monitoriza la huella digital de los accesos físicos: registros de sistemas, comportamiento de cuentas y actividad inusual tras accesos presenciales en horarios fuera de lo habitual.